Emprender se esta convirtiendo en eso.
Incluso parece una secta.
Piénsalo; gente que se queda despierta hasta altas horas de la madrugada pensando, solos, llamando a gente que no conoce para venderles o dando órdenes y dinero a personas que les acompañan a cumplir sus metas.
Tener un negocio es ser ese tío raro.
Esto es para esos raritos, para esa gente que tiene más inquietudes que la media.
Si no eres emprendedor, te voy a pedir dos cosas antes de que rellenes el formulario de aquí abajo: